lalisandi

Cafèambllet y la revolución de los minimecenas

In Aquí on January 24, 2013 at 3:41 pm

“¡Viva la revolución de los minimecenas!” La frase y los signos de admiración son de Adrià Sala, que hace dos años fundó  junto a su padre, Joan, y su hermano, Jonàs, la plataforma de crowdfunding Verkami. El éxito de la iniciativa y del poder ciudadano para tirar adelante proyectos minoritarios con financiación colectiva se mide en cifras: en 25 meses han conseguido realizar con éxito 806 proyectos, un 73% del total, cuando aseguran que la media europea es de alrededor del 40%. El último proyecto que defienden está arrasando desde ayer en la red: es el que puso en marcha la revista Cafèambllet, que en sólo 13 horas (de las once de la mañana a las doce de la noche) consiguió recaudar los 10.000 euros que pedían para poder sacar a la luz un libro con el que prometen ampliar sus investigaciones en los desmanes de la sanidad pública catalana, Artur Mas, ¿dónde está mi dinero? Mientras escribo, mantienen un ritmo de aportaciones constante y han alcanzo ya los 12.555 euros, con 500 mecenas.

Verkami y Cafèambllet tienen algo en común, los dos son empresas familiares pequeñas, son de pueblo (Mataró, en el Maresme, y Breda, en La Selva, respectivamente) y sus gestores son personas que, de algún modo, luchan al margen de los caminos y los intermediarios convencionales e intentan llevar a cabo proyectos minoritarios que difícilmente podrían realizarse de otro modo.  El padre y los dos hermanos Sala, Joan, Jonàs y Adrià, tienen  54, 30 y 25 años; el uno es biólogo, el otro físico y el más pequeño, licenciado en historia del arte. Verkami, explican, es un neologismo en esperanto que significa ‘amantes de la creación’. “Somos una mezcla de ciencia y arte. Habíamos hecho antes cortos documentales para nosotros y estamos muy relacionados con el mundo de la cultura”, cuenta Adrià. “Nos inspiramos en una plataforma de crodwfunding americana. Nos dimos cuenta de que aunque sólo se consigan cincuenta o cien personas que crean en ti ya se puede tirar un proyecto adelante y hacer grandes cosas, y además que todo el mundo lo disfrute”.  Tardaron un año en montar la plataforma, la pusieron en marcha el 2010 y la centraron en proyectos culturales, creativos o comunitarios. Hasta ahora, los proyectos por los que han apostado han recogido en total más de 3,5 millones de euros de 87.000 micromecenas. Ellos, que arropan a los autores y los asesoran sobre la campaña, se quedan con un 5% si el proyecto tira adelante y con nada, si no se consigue el objetivo.

El de Cafèambllet, la revista que editan Marta Sibina y Albano Dante Fachin, una pareja formada por una enfermera en activo y un filólogo de formación convertidos en periodistas,  ha sido ya, sin duda, uno de los más exitosos. Adrià sólo recuerda uno parecido, el caso del cantante Jero Toledo  (ex Sunday Drivers), que para la edición de su primer disco en solitario consiguió los 10.500€ que necesitaba en trece horas. “El crowdfunding de Cafèambllet empezó con un ritmo tremendo. Ha sido espectacular. Se trata del crowdfunding power, muestra cómo el poder de la gente, del pueblo, puede llegar a sacar a la luz temas delicados que pocas editoriales se atreverían a publicar. Las herramientas como la nuestra permiten que lo que la gente quiera saber se difunda sin presiones”, añade.  Verkami ha ayudado a financiar otros casos similares en este sentido: el Manual de desobediencia económica y el Anuario de Media.cat de silencios mediáticos 2011 (el de este año todavía está en curso).

En lo que he tardado en escribir estas líneas, Cafèambllet ya va por los 12.720 euros y unos 550 mecenas, que aportan a su proyecto entre un mínimo de 15 euros por cabeza y un máximos de 150. A cambio, recibirán uno o más ejemplares del libro y serán mencionados en los créditos. “No es un canal de venta del libro, sino para dar algo a cambio de la donación”, puntualiza Albano Dante, que sigue asombrado el volumen de microdonaciones que está recogiendo el proyecto. Lo analiza como una muestra de solidaridad pero también como una señal de que la gente, como ellos, quiere “pasar al ataque”. A pesar de la crisis, subraya, muchas personas se rascan el bolsillo cuando algo lo merece.

Aunque también sigo con la boca abierta cómo van cambiando los números cada cinco minutos  en Verkami (acaban de llegar a los 13.005 euros), no me sorprende del todo: las informaciones que ha destapado Cafèambllet sobre irregularidades y corrupción en la sanidad pública catalana son muy conocidas y la condena judicial a pagar 10.000 euros de indemnización por una demanda de derecho al honor que presentó en su contra un asesor del presidente catalán, Artur Mas, ya generó una gran ola de solidaridad, protestas sobre el terreno y denuncias en la red. El vídeo en que informaron sobre la sentencia causó un notable efecto Streisand y fue visto más de 100.000 veces en las siguientes 48 horas. El manifiesto en su apoyo colgado en la web abierta para informar del proceso recogió miles de firmas y el que subscribieron en su apoyo colegas de profesión, más de un millar contando a los que no son periodistas.

La idea de poner en marcha el proyecto de crowdfunding, de hecho, surgió a raíz de los numerosos mensajes que recibieron tras la sentencia, procedentes de personas solidarias, la gran mayoría desconocidas, que se ofrecían a echarles una mano para pagar la indemnización.  Lo que recauden, de momento, servirá para escribir, imprimir, distribuir el libro y continuar investigando. El objetivo, dice Albano sin dudar, es que Artur Mas, ¿dónde está mi dinero? sea el libro más vendido del próximo Sant Jordi, en abril. El libro lo imprimirán por su cuenta y están estudiando también vías de distribución fuera del circuito del mercado. “Veremos cómo la hacemos, lo estamos estudiando. Lo distribuiremos primero entre la gente que lo ha pagado. Lo que está claro es que nadie se quedará sin leerlo porque no tenga dinero”, puntualiza Albano. Y, por supuesto, la pareja tienen previsto dar cuentas en su web al detalle de cómo han invertido cada uno de los euros que les han donado.

Considero el fenómeno Cafèambllet como un caso digno de estudio. Ya me lo pareció en su momento el de la iniciativa 15MPaRato, que consiguió en junio también recaudar en un tiempo récord los 16.000 euros que necesitaban para poder presentar la querella judicial contra Rodrigo Rato y el consejo de administración de Bankia en su momento de salida a Bolsa. Y eso que la plataforma que eligieron, goteo.org,  colapsó ante el alud de visitas.  Les mando un tuit para saber qué opinan del caso Cafèambllet. “Cuando hay un proyecto social fuerte, el crowdfunding es una demostración de que la sociedad civil está dispuesta a mojarse y a aportar, los unos para los otros”, me dice uno de sus miembros. Albano es de un parecer similar. “El crowdfunding nos tienen que hacer pensar. Que un proyecto salga adelante o no, lo decide la gente. De algún modo, subvierte un principio básico del capitalismo. Lo decidimos entre todos”.

La plataforma X.net, defensora a ultranza de la neutralidad en la red, publicó hace unos meses un estudio muy completo sobre las experiencias de crowdfunding en Catalunya y España que incluye recomendaciones para que sea un instrumento más sólido de financiación transversal colectiva. Les daba miedo que este sistema de aportaciones de toda la vida relanzado gracias a Internet se transformara en un simple mecanismo de “gestión de la  miseria” y diera una excusa a las instituciones para dejar de sustentar la cultura. “El crowdfunding no tiene que ser una finalidad, sino una herramienta, muy útil para la comunidad cuando está cohesionada alrededor de un proyecto”, afirma Simona Levi, la cara más conocida de X.net. “Ese es el caso de Cafèambllet. Han hecho todo un trabajo previo y lo usan en un momento puntual porque lo necesitan, pero ya cuentan con una complicidad muy sólida de la comunidad”.

Los minimecenas que creen en un proyecto, además, participan de un compromiso colectivo. Como subraya Adrià Sala, de Verkami, el dinero sólo se hace efectivo cuando vence el período de 40 días que se fija normalmente para recaudar la financiación solicitada. “No se cobra a los mecenas en caso de que no se consiga el objetivo fijado, porque el proyecto no se podría llevar a cabo”, explica. No es el caso del de Cafèambllet, que ya lo ha superado con creces. Escribo el punto final de esta crónica cuando ya han alcanzado los 13.355 euros. Y quedan 39 días.

  1. Hola Lali, gran post.

    He seguido otros proyectos crowdfunding y no había visto una respuesta igual; de 4.000 a 13.000 en un solo día ¡Expectacular!

    Mi más sincera enhorabuena a Marta, Albano y, a la gente de Verkami.

    Un Abrazo!!!

    http://15mikel.blogspot.com.es/

  2. […] para publicar un libro con sus investigaciones (consiguiendo por cierto la revolución de los micromecenas de la verdad a los que les animo a unirse para que cueste mucho más, con nuestra solidaridad explícita, que los […]

  3. […] para publicar un libro con sus investigaciones (consiguiendo por cierto la revolución de los micromecenas de la verdad a los que les animo a unirse para que cueste mucho más, con nuestra solidaridad explícita, que los […]

  4. […] para publicar un libro con sus investigaciones (consiguiendo por cierto la revolución de los micromecenas de la verdad a los que les animo a unirse para que cueste mucho más, con nuestra solidaridad explícita, que los […]

  5. […] parece que la anchoa se está comiendo al gran tiburón periodístico” y ha planteado el caso de  Cafeambllet, quienes, con medios humildes, han desarrollado una investigación profunda sobre casos de […]

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