lalisandi

Ada y la temible banda del escrache

In Aquí on April 1, 2013 at 6:30 pm

DSC00023La observan desde lejos y una vez las cámaras de televisión se han alejado y la han dejado tranquila se le acercan con una cierta timidez.  Son una pareja de mediana edad, bien vestidos, con pinta de pasar pocos apuros. “Somos letrados”, le dicen. “Que sepas que te apoyamos desde el silencio”. Y ella les sonríe y les da las gracias con amabilidad, disimulando la tensión y el agotamiento. Esto era el martes, en Barcelona, en la entrada de la Ciudad de la Justicia. La escena se repite al día siguiente en el Ensanche barcelonés, ese barrio acomodado que raramente se altera. Un hombre, elegante, en este caso de unos 50 largos, la aborda en plena calle. “Disculpa que te moleste. Sólo quiero mostrarte mi respeto”, exclama, y le coge la mano y se la estrecha con emoción. Diez minutos después, ya dentro del vagón del metro, otro hombre más se dirige a ella. “Enhorabuena, la felicito. Admiro su labor”, le dice. “La labor de todas”, le agradece ella. Ella es Ada Colau y las frases, menos la del silencio, que apunté en mi libreta de notas, las reconstruyo yo de memoria. Más o menos todas fueron así y fueron algunas más que éstas.

Estuve la semana pasada siguiendo durante dos día la labor de Ada Colau, aunque no es la suya, es la de todos los que trabajan y colaboran en la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), pero soy periodista y ya se sabe que necesitamos nombres y rostros, portavoces y líderes, crear héroes y destrozar a otros tantos y personificar aquello sobre lo que escribimos. Fui a la Ciudad de la Justicia de Barcelona, cuando una veintena de personas solicitaron a los jueces que paralicen sus procesos de desahucio hipotecario a la vista de la sentencia europea, y asistí a la acción de escrache informativo que se llevó a cabo el miércoles ante el edificio que acoge el bufete de abogados donde trabaja la diputada del PP Dolors Montserrat. La cita era en Arco de Triunfo y allí se organizó la gente en grupos y se distribuyó un protocolo de actuación cívica durante la acción. “Conmigo el banco no respetó ningún protocolo”, se defendió un señor cuando ya de camino hacia el bufete un grupo de señoras le llamó la atención porque había soltado un par de tacos.

Observé, escuché, pregunté, apunté e hice muchas fotos. La temible banda del escrache son sólo padres y muchas madres de familia, abuelos y chiquillos y unos cuantos jóvenes que les dan apoyo. Vi mucha solidaridad, lágrimas y emociones, salpicadas con algo de esperanza y algunas risas. Estaba Ada Colau, que no daba abasto con tanto abrazo y tanta llamada de periodista (querían saber su reacción a las enmiendas presentadas ese día por el PP a la ILP hipotecaria que firmaron 1,5 millones de personas), pero también estaban Olga y sus dos niñas, que se han quedado sin techo y una deuda abultada para toda la vida. Estaban Félix, Marta y sus dos hijos, contentos porque al fin pueden vivir en una casa que un día fue suya con un alquiler social asequible. Estaba Leonardo, que vino de Ecuador a buscarse la vida  y que el día anterior presentó un escrito al juez para que no le echen de casa a él y a su familia. Estaba Gemma, que perdió su trabajo hace dos años y teme que pronto el sueldo del marido no les alcance para pagar la deuda. Y estaba Cati y tantos otros, que no tienen hipoteca ni deben nada a nadie, pero que también han hecho suya la lucha.

El escrache informativo fue solo eso, una protesta original y un tanto incómoda para la diputada para recabar apoyos e informar en su entorno laboral de lo que está en juego, de modo que cuando ella vaya a tomar el café o a comprar aspirinas alguien le saque el tema y quizá le remueva la conciencia.  Se caminó unas cuantas calles y en pequeños grupos se fue entrando uno a uno en los pequeños comercios de la zona, a los que se pidió permiso para pegar en el escaparate un círculo verde adhesivo -al modo del botón verde para votar del Congreso- con el lema “Sí se puede” y las peticiones que recoge la ILP  (detener los desahucios, dación en pago retroactiva y alquiler social). Jaleados por los cláxones de simpatía que hacían sonar algunos coches, la comitiva llegó al chaflán que acoge el despacho de la diputada, empapeló parte de la fachada de adhesivos y dejó en el buzón postales con el rostro impreso, la historia y el mensaje escrito de algunos de los afectados (Herminda Pacheco Oitaven; 51 años /jubilada por enfermedad. Va a ser desahuciada por Banco Santander /UCI).  El ambiente hubiera sido casi festivo si no fuera porque el futuro de muchos de ellos pende de un hilo y por esas siete furgonas de la policía catalana que ocuparon, ahí enfrente, en el chaflán opuesto, el largo de toda una calle y se ganaron más de un grito. No sé cual sería el propósito de tan caro y numeroso despliegue y de las sirenas policiales que sonaron, ni el motivo por el que algunos agentes llevaban el rostro cubierto mientras permanecían sentados en el interior de los vehículos. ¿Amedrentar? ¿Se le puede llamar a eso acoso?

Tampoco sé qué hacía Dolors Montserrat mientras tanto, ni si estaba ahí en su bufete y oía o no lo que se decía. Si hubiera estado ahí, podría haber bajado a la calle cual heroina, escuchar de primera mano las historias que se narraban y dialogar con aquellos a los que afectan las decisiones que toma en el Congreso. No me pareció que nadie llevara huevos podridos en el bolsillo. Podría, sin duda, haberse ahorrado la humillación aceptando antes la invitación de la PAH y acudiendo cualquier tarde a su local de Barcelona, a pocas paradas de metro, para asistir a una de sus asambleas. Pero ya se sabe, me viene a la cabeza eso tan trillado de Mahoma y la montaña.

Los radicales de la PAH desenmascarados:

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  1. Las afectadas y no afectadas por las hipotecas, preferentes, multidivisas y todos tipo de estafas bancarias, debemos apoyar a la plataforma de afectados por la hipoteca para vivir en un mundo mejor. Es un deber lógico y moral, luchar contra este genocídio financiero que nos está matando.
    SI SE PUEDE !!!!

  2. Gran artículo, Lali. Me encanta la brevedad de tu texto y ese equilibrio de emotividad contenida, esa manera de tomar partido y contar, desde la distancia “Brechtiana”.

    Un Abrazo!!!

    Memorias de un desahucio http://15mikel.blogspot.com.es/2012/10/memorias-de-un-desahucio.html

  3. LALI, fantastico el articulo, y tu presencia en la lucha contra la injusticia
    un abrazo grande
    Montse comision cocina

  4. [...] Ada y la terrible banda del escrache. La periodista Lali Sandiumenge contrarresta l’atac mediàtic a Ada Colau acompanyant-la [...]

  5. Estaba terminando una asignacion de la escuela relacionado a banco provicial
    y llegue aqui. Me ayudo mucho.

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